Comentario
Una minoría de bancos centrales mantienen todo el ciclo del efectivo dentro de sus propias instalaciones.
La impresión de billetes sigue siendo la función más externalizada de los bancos centrales.
La mayoría de los equipos de comunicación aspiran a impulsar las redes sociales en 2025.
Las principales prioridades para el próximo año coinciden con los resultados de referencia de 2023.
Los comunicados de prensa superan en número a las apariciones públicas de los funcionarios.
Los boletines estadísticos también se encuentran entre los documentos más publicados anualmente.
La mayoría de los bancos centrales planean renovar su sitio web en los próximos dos años.
Las instituciones tienen como objetivo mejorar el diseño visual, la arquitectura de la información y la experiencia del usuario en sus sitios web.
Las comunicaciones tradicionales siguen teniendo más importancia que las redes sociales.
Los equipos con ingresos medios-bajos son menos propensos a realizar un seguimiento de las comunicaciones externas.
El impacto de las comunicaciones externas se mide por la confianza y la comprensión.
Las cifras absolutas de apariciones, la participación en las redes sociales y los indicadores de mercado ocupan los últimos puestos.
Facebook, LinkedIn y X son los principales canales sociales.
Los bancos centrales consideran las «interacciones» como un indicador clave para realizar un seguimiento de las redes sociales.
Los equipos de comunicación participan cada vez menos en las decisiones políticas clave.
La participación temprana parece aumentar la eficacia de la comunicación de la política monetaria.
Se amplían los diferenciales en la aportación de colaterales entre los usuarios de swaps
Siguiendo el ejemplo del BoE, la mayoría de los usuarios de derivados cuentan ahora con CSA bidireccionales